Desde los
primeros indicios de fragmentación del Imperium Romanum hasta la consolidación
del horizonte milenario, la Península Ibérica atravesó un complejo proceso de
transformación estructural. Este periodo, tradicionalmente oscurecido por la
historiografía clásica, constituye en realidad una de las fases más dinámicas y
determinantes para la génesis de la identidad plástica y arquitectónica
hispana.
El programa
se inicia con el estudio del arte paleocristiano en Hispania, analizando cómo
los modelos tardorromanos se adaptaron a las nuevas necesidades litúrgicas y
funcionales. Seguidamente, profundizaremos en el arte de los reinos visigodos,
una etapa de esplendor constructivo y suntuario que, superando el concepto de
"arte de transición", estableció un lenguaje propio caracterizado por
la recuperación de la técnica de sillería, el uso del arco de herradura y una
sofisticada cultura material que fusionó el legado clásico con las nuevas
estéticas áulicas.